sábado, 1 de marzo de 2014

Zorra

Desde el momento en el que puse mi placer en tus manos, deje que hicieras de mi cuerpo tu palacio, convertiste mis perversiones en tu ocio, mis orgasmos en tus juegos y mi piel en tu instrumento favorito para humillar...
Desde que puse mi placer en tus manos deje de ser una dama para convertirme en tu zorra, en esa putilla a la que buscas cada vez que las hormonas lo demanden.
Nunca imagine que fuera asi, pero tengo que admitirlo... Me convertí en tu zorra, lo acepto y lo disfruto, para mi, cuando tu me haces prisionera comienza mi verdadera libertad!

1 comentario:

© Prince Wrikas Cantodea dijo...

Lo que es dañino, nos hace tanto bien.